
Este artículo se resume en la siguiente frase: Bob Dylan viene a Chile y no voy a estar ahí.
Desde hace algunos meses me encuentro trabajando en Coyhaique, XI Región Chile. Tengo un próspero negocio de golosinas consistente en un carro de algodones en el centro neurálgico de Coyhaique y otro carro ubicado en la plaza del pionero con variados caramelos tales como mediahoras, kegoles, calugones pelayo y dulces Arcor de todo tipo. Me va bien, no me quejo. Siento que he colaborado con algo a Coyhaique y que vivo endulzando los corazones de la gente por poca plata. El problema es que me he visto envuelto en un asunto con Impuestos Internos lo que me obliga a estar en una audiencia el día 11 de marzo de 2008, para “regularizar mi situación”.
Ese mismo día, a 1500 Km. de distancia, en el Arena Santiago va a estar Bob Dylan por segunda vez actuando en Chile.
He visto a Bob Dylan en vivo dos veces. Una vez el 98 en Santiago y otra vez el 2004 en Praga. En mi vida he asistido a buenos espectáculos, grandes conciertos pero el que más me emocionó y hasta ahora mi mejor concierto fue ese del 98 en que don Bob, cuando mucho, nos dijo “hola” y “gracias”.
Es cierto, me gusta Bob Dylan, me gustan sus canciones, sus letras y como ha llevado su carrera artística. No soy un dylanita (como se les llama a los fanáticos de Dylan). No tengo todos sus discos, ni sus libros y todavía no digo ni hago “lo que Bob Dylan haría o diría en mi lugar”, pero soy un seguidor. He ido escuchando tardíamente sus evoluciones musicales y he notado cómo, para su pesar, fue marcando hitos en la cultura popular.
No es el momento ni el lugar para escribir una biografía de Robert Allen Zimmerman, este es el lugar y el momento para lamentarme por no estar presente el 11 de marzo en el Arena Santiago cuando Bob Dylan tome su guitarra y comience a balbucear melodías históricas.
Si mi negocio prospera y Dylan no se muere antes, espero viajar a verlo algún día en algún lugar del mundo pero mientras tanto esto es lo que pienso hacer el 11 de marzo: en un acto mundano y banal voy a realizar mi propio día dilanístico. Voy a realizar mis propias selecciones de Dylan mezclando épocas y estilos, fusionando trilogías: la del “Bringing it All Back Home”, “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde”; y luego la del “Time Out Of Mind”, “Love And Theft” y “Modern Times”. Voy a hacer una revisión completa del gran disco del 74’, “Blood On The Tracks” tratando de acordarme de todas esas veces que lo escuché por alguna ocasión especial.
Al llegar a mi casa voy a tomar mi guitarra y mi harmónica para cantar “Just Like a Woman”, “A Hard Rain's A-Gonna Fall”, “It´s All Over Now, Baby Blue”, “Ring Them Bells”, “Like A Rolling Stone” y las que se me vengan en el momento.
Luego voy a poner en mi DVD “Las Huellas de Dylan”, el documental español que me regaló mi proveedora de azucar para los algodones. Y voy a culminar mi día con el documental de Martin Scorsese, “No Direction Home”.
Finalmente, mientras escuche "Forever Young",voy a dormir pensando que Bob Dylan estuvo en Coyhaique.
Desde hace algunos meses me encuentro trabajando en Coyhaique, XI Región Chile. Tengo un próspero negocio de golosinas consistente en un carro de algodones en el centro neurálgico de Coyhaique y otro carro ubicado en la plaza del pionero con variados caramelos tales como mediahoras, kegoles, calugones pelayo y dulces Arcor de todo tipo. Me va bien, no me quejo. Siento que he colaborado con algo a Coyhaique y que vivo endulzando los corazones de la gente por poca plata. El problema es que me he visto envuelto en un asunto con Impuestos Internos lo que me obliga a estar en una audiencia el día 11 de marzo de 2008, para “regularizar mi situación”.
Ese mismo día, a 1500 Km. de distancia, en el Arena Santiago va a estar Bob Dylan por segunda vez actuando en Chile.
He visto a Bob Dylan en vivo dos veces. Una vez el 98 en Santiago y otra vez el 2004 en Praga. En mi vida he asistido a buenos espectáculos, grandes conciertos pero el que más me emocionó y hasta ahora mi mejor concierto fue ese del 98 en que don Bob, cuando mucho, nos dijo “hola” y “gracias”.
Es cierto, me gusta Bob Dylan, me gustan sus canciones, sus letras y como ha llevado su carrera artística. No soy un dylanita (como se les llama a los fanáticos de Dylan). No tengo todos sus discos, ni sus libros y todavía no digo ni hago “lo que Bob Dylan haría o diría en mi lugar”, pero soy un seguidor. He ido escuchando tardíamente sus evoluciones musicales y he notado cómo, para su pesar, fue marcando hitos en la cultura popular.
No es el momento ni el lugar para escribir una biografía de Robert Allen Zimmerman, este es el lugar y el momento para lamentarme por no estar presente el 11 de marzo en el Arena Santiago cuando Bob Dylan tome su guitarra y comience a balbucear melodías históricas.
Si mi negocio prospera y Dylan no se muere antes, espero viajar a verlo algún día en algún lugar del mundo pero mientras tanto esto es lo que pienso hacer el 11 de marzo: en un acto mundano y banal voy a realizar mi propio día dilanístico. Voy a realizar mis propias selecciones de Dylan mezclando épocas y estilos, fusionando trilogías: la del “Bringing it All Back Home”, “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde”; y luego la del “Time Out Of Mind”, “Love And Theft” y “Modern Times”. Voy a hacer una revisión completa del gran disco del 74’, “Blood On The Tracks” tratando de acordarme de todas esas veces que lo escuché por alguna ocasión especial.
Al llegar a mi casa voy a tomar mi guitarra y mi harmónica para cantar “Just Like a Woman”, “A Hard Rain's A-Gonna Fall”, “It´s All Over Now, Baby Blue”, “Ring Them Bells”, “Like A Rolling Stone” y las que se me vengan en el momento.
Luego voy a poner en mi DVD “Las Huellas de Dylan”, el documental español que me regaló mi proveedora de azucar para los algodones. Y voy a culminar mi día con el documental de Martin Scorsese, “No Direction Home”.
Finalmente, mientras escuche "Forever Young",voy a dormir pensando que Bob Dylan estuvo en Coyhaique.
2 comentarios:
Wena Soti! Adonde puedo ver algunas fotos de tu aventura en Coyhaique? Asi que vendiendo media hora, esos no se encuentran tan facilmente, filet. For ever young, que gran tema parte de la recopilacion del 98 "soto's best"
un abrazo!
manifiéstese sargento
Publicar un comentario